El camping es muy lindo y está en un lugar espectacular, cerca de la zona de pesca, con todas las comodidades incluida una muy linda playa de arena y un arroyo que desemboca en el río Uruguay.
Una vez que llegamos bajamos el kayak y nos metimos inmediatamente al agua, antes de entrar nos encontramos con un colega del otro foro de pesca en kayak que nos contó que había estado pescando pero no como veces anteriores. Una vez en el agua con el triplo salimos para el lado de la represa con la intención de hacer un poco de trolling, tiramos señuelos de media agua y con las dos cañas en los posacañas salimos a navegar, no hicimos ni 100 metros y ya teníamos pique en las dos cañas, una cosa espectacular
La pesca super abundante pero no pudimos encontrar el tamaño, los más grandes deben haber andado en el kilo y medio. Después de un rato nos bajamos en la costa cerca de la represa y pescamos metidos en el agua, la pesca fue buena también aunque no tanto como embarcada, nos dimos el gusto de sacar varios con mosca y de probar todo tipo de señuelos, no los contamos pero habremos sacado seguro más de cincuenta doradillos.

El sábado a la noche después del viaje, de remar y de pescar todo el día quedamos arruinados físicamente pero espiritualmente muy satisfechos. El domingo me levanto a las 7 y voy a ver el arroyo, estaba que hervía pero de los mismos doradillos, tiro el señuelo y otra vez la fiesta, corro a buscar el equipo de mosca y a despertar a Martín y seguimos pescando, había momentos en que solo caer el señuelo o la mosca al agua eran atacados antes de darles movimiento. El asunto es que el caudal y la corriente del arroyo dependen del agua que larga la represa. Cuando el agua empieza a subir la corriente mete agua en el arroyo y es increíble como los doradillos vienen con el agua y entran al arroyo, cuando el agua baja se van con ella...

Resumen: lugar espectacular para ir incluso con la familia cuando repunte el calor (hay cabañas nuevas), toda la pesca a tiro de kayak (en verano hay grandes bogas), la posibilidad de dar con uno grande siempre está y sino la diversión con los chicos está asegurada. En contra diría que el viaje es largo, va a ser mucho mejor, más seguro y más rápido cuando terminen la ruta. Si enganchas los dorados más grandes creo que se puede hacer la pesca de tu vida pero eso depende de como trabaje la represa y es mejor ir en días de semana, hacer ese viaje para sacar los mismos doradillos que en la costanera a alguno puede, con razón, parecerle injustificado, eso va en gustos. Para nosotros que fuimos, a la hora de empezar a pescar y de estar viendo como esos hermosos doradillos saltaban, escupían señuelos, los volvían a tomar y se enganchaban dos en el mismo, dijimos esto ya está todo pago...
Al que le gusta pescar creo que me entiende... Ah, me olvidaba, obviamente todos los peces fueron devueltos con el menor daño posible y también sacamos el permiso de pesca para Entre Rios para cumplir y estar tranquilos.
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